Inaceptable, por decir lo menos, resulta el hecho de que miles de agentes de seguridad privada sean víctimas de violaciones a sus derechos humanos por parte de algunas agencias inescrupulosas. Por lo general, la persona que se acerca a estas agencias en busca de trabajo, lo hace como última alternativa, ante la imposibilidad de encontrar espacio en otro campo laboral. Se trata de personas que necesitan cada centavo de su salario para poder llevar el pan a la casa. Esta situación de vulnerabilidad es aprovechada por empresarios crueles, quienes abusan de sus trabajadores. Como si arriesgar la vida día a día fuera poco, los agentes son sometidos a jornadas de 10, 12, 14 y hasta 16 horas, sin poder sentarse siquiera, porque está prohibido. Los uniformes, muchas veces de buena calidad y con costos que sobrepasan los 80 dólares, son pagados por la empresa, pero inmediatamente descontados quincena tras quincena a cada uno de los agentes. Más grave aún es la deplorable práctica de ciertos funcionarios del Ministerio de Trabajo, quienes avisan a las empresas cuando alguno de los agentes abusados toma la decisión de quejarse ante las autoridades. ¿Es este el trato que se les da a las personas encargadas de cuidar la vida y bienes de miles de panameños? Las autoridades de Trabajo deben ser enérgicas en la investigación y sanción para que las agencias que cometan estas prácticas sean castigadas enérgicamente.
Hoy por Hoy 2004/05/13
13 may 2004 - 05:00 AM