La frustrada reunión de las fuerzas aéreas de América, que se realizaría en Panamá esta semana, demuestra una vez más la incapacidad, negligencia e irresponsabilidad de las autoridades de turno. Para lograr la sede en nuestro territorio, se requirió del esfuerzo y trabajo de muchos panameños desde hace tiempo, ya que tuvieron que interceder a favor del país frente a otros que sí tienen interés en esta materia. En el plano internacional, la imagen de Panamá ha quedado en el piso y es inconcebible que a tan solo cinco días y con personal ya en suelo panameño, la reunión haya sido cancelada. La excusa de contención del gasto es ridícula, ya que en el fondo se sabe que se trata de diferencias entre el ministro de Gobierno y Justicia y el director del Servicio Aéreo Nacional. Si había dinero para viajes, tomas de posesión, bodas y regalos, debió haber dinero para dejar el nombre del país en alto. Nuevamente este gobierno deja ver que no tiene rumbo y anda a la deriva en materia de seguridad, por no decir que en todo. La incapacidad de establecer prioridades es un problema que se refleja en todas las administraciones y debe ser corregido. ¿Qué es más importante, tener a la presidenta de la República y al ministro de Gobierno y Justicia de viaje en Taipei y Madrid, o resolver los problemas de Estado y cumplir con los compromisos adquiridos por los panameños? El pueblo tiene la palabra.
Hoy por Hoy 2004/05/29
29 may 2004 - 05:00 AM