Las estadísticas son claras: el tabaquismo es la segunda causa de muerte en el mundo. Uno de cada diez adultos muere hoy a causa del tabaco, lo que significa cinco millones de fallecimientos por año. La realidad indica que hay que tomar correctivos y, aunque el remedio debe empezar por casa (la familia), el gobierno juega un papel determinante en la disminución de este grave problema. Y no lo está haciendo. Hoy se conmemora el Día Internacional de No Fumar, ocasión más que propicia para establecer políticas de salud encaminadas a aminorar los efectos y a desalentar el vicio, pues sus secuelas cuestan millones de dólares al erario público por la atención de enfermedades relacionadas con este pésimo hábito. Los ministerios de Salud y Educación deben iniciar una fuerte campaña de concienciación sobre los riesgos que conlleva adquirirlo. Está comprobado que fumar es una causa concurrente para que niños y jóvenes ensayen con otras sustancias que producen adicción con efectos más nocivos que los del mismo tabaco. Cierto que es una lucha de todos, pero las autoridades de salud y educación llevan la batuta en esto. ¡Háganlo sentir de una vez por todas!
Hoy por Hoy 2004/05/31
31 may 2004 - 05:00 AM