Estos últimos días han sido definitivamente difíciles para la administración Moscoso, por las revueltas de los estudiantes y la crisis financiera en los hospitales, a pesar de que ésta se ha jactado de impulsar y mantener una agenda social en beneficio de la población panameña. Pero del dicho al hecho hay un largo trecho. Y es que el estado en que se encuentran los sectores salud y educación no dan cabida para más promesas ni palabrerías. La crisis que agobia a ambos sectores requiere acción inmediata y no hay duda de que para alcanzar el progreso hay que tener como pilares gente sana y bien capacitada. Por eso no entendemos el porqué las escuelas y colegios se encuentran sin equipos, mobiliarios, laboratorios o facilidades para la enseñanza; igualmente, los hospitales carecen de materiales para suturas, algodón y anestesia. ¿A quién quieren engañar con el cuento de la contención del gasto? Por un lado, lo que el país necesita es más medicinas y atención médica en los hospitales, y bancas y tizas en las aulas de clase. Pero también que el gobierno suspenda gastos suntuarios e innecesarios de viajes para compras y bodas, y entienda que la cosa pública no está para excesos ni lujos. Es importante que desde la presidenta hacia abajo trabajen a conciencia hasta el último día del período para el que fueron elegidos, lo cual es pronto, porque muy poco han hecho.
Hoy por Hoy 2004/06/05
05 jun 2004 - 05:00 AM