La etapa de consultas sobre las reformas constitucionales culminó y la conclusión es que las reformas necesitan reformas. Dada esa realidad, la lógica elemental indica que en el poco tiempo que queda, ni aun llamando a sesiones extraordinarias, se puede lograr el consenso esperado para que los cambios constitucionales tengan el respaldo ciudadano que nuestro país requiere. Sólo un par de ejemplos: la propuesta establece en 67 el número fijo de legisladores; en las consultas se baja a 60, 54 y 50. En las propuestas se estipula que sean legisladores nacionales y circuitales; las consultas coinciden en que una parte sea nacionales y otra provinciales, eliminando los circuitos. En la propuesta se mantienen las leyes de desacato; las consultas prefieren que se eliminen. Lo anterior demuestra que se necesita más tiempo para consensuar todos y cada uno de esos puntos y que, el apresuramiento, en nada beneficiará al gobierno entrante, porque el pueblo sentirá que le están imponiendo algo en lo que no está de acuerdo. En lo único que todos están de acuerdo con las reformas, es la introducción de la Constituyente paralela y que se baje a 10% o 15% el número de firmas requeridas para hacer la convocatoria. Frente a esa realidad, este es el único cambio que debe aprobarse. Señores del PRD, sigan los consejos del saliente viceministro de Gobierno y Justicia: ¡No actúen de espalda al pueblo, porque eso en las urnas se paga caro!
Hoy por Hoy 2004/06/28
28 jun 2004 - 05:00 AM