Tras el derrocamiento de la dictadura militar, el periodismo nacional entró en una etapa de transición que hoy, 14 años después de la caída de Noriega, se puede decir que por fin tiene un rumbo bien definido de lo que debe ser. Sin embargo, sobre el periodismo panameño pende una grave amenaza: la política partidista y del poder económico, que ven en algunos medios de comunicación una amenaza a sus intereses, por tanto buscan neutralizarlo, introduciendo en sus direcciones o cargos estratégicos, personal afín a ellos. ¡Qué equivocación! Claro está que durante estos años post dictadura, el periodismo ha tenido sus desaciertos, pero ¿cómo no los iba a tener si estaba empezando a crecer? Durante 21 años los periodistas escribieron en contra o a favor de la dictadura. Del 90 al 95 se dio el periodismo declarativo; alguien decía y otro respondía. Y del 95 en adelante entró el periodismo de investigación, lo que sin duda resienten muchos, porque con él se descubren los lobos con piel de ovejas. Ese es el periodismo que debe prevalecer. No se trata de un periodismo de campaña, sino un periodismo que busca la verdad. Y es que si se quiere tener un mejor país, una prensa independiente es lo más justo para todos.
Hoy por Hoy 2004/07/05
05 jul 2004 - 05:00 AM