Inverosímil. De un día para otro, la Presidenta cambia su decisión. A partir de hoy decide llamar a sesiones extraordinarias para darle segundo y tercer debate a las reformas constitucionales, cuando 20 horas antes había anunciado que sometería ese paquete de reformas nuevamente a consulta ciudadana. Lo anterior evidencia una realidad: la existencia del pacto MAMI. Y es que hasta un ciego ve claramente que la mandataria, para garantizar la aprobación de su paquete de proyectos "mano dura", negoció una cosa por la otra con la bancada de la Patria Nueva. ¡Qué triste futuro le espera a los panameños! ¿Con qué moral puede justificarse semejante barbaridad? Si en verdad se buscaba modernizar el Estado panameño, la lógica indicaba que únicamente se aprobara el mecanismo de la constituyente paralela para reformar la Constitución. Pero no. Desoyendo los pronunciamientos ciudadanos, tanto el PRD como los oficialistas decidieron continuar con las reformas que únicamente benefician a la asfixiante partidocracia, salvo por pequeñas excepciones. Ya basta de tanto atropello. Aquello de cero corrupción aparentemente quedó en promesas, pues las últimas actuaciones dan cuenta de que aquí estaremos frente a un cerro de corrupción.
Hoy por Hoy 2004/07/22
22 jul 2004 - 05:00 AM