Mientras el viceministro de Comercio Exterior trata de justificar lo injustificable sobre un acuerdo comercial con Singapur, el gremio de productores parece prepararse para la pirotecnia verbal de la próxima ronda de negociaciones con EU. Ambas acciones son inconsecuentes con la realidad y solo entorpecen una agenda de por sí muy complicada con miras a la firma de un TLC con la primera potencia del mundo. Primero, porque el viceministro debe comprender que su prioridad no es atomizar esfuerzos ni fatigar excesivamente a los negociadores, sino enfrentar en una ronda decisiva, en menos de dos semanas, al equipo negociador de EU. Y, segundo, porque negociar implica toda una actitud, en la cual las partes se sientan a concertar y saben que cada una debe ceder algo. El país no está para dejar pasar las oportunidades de crecimiento futuro; ya tenemos un 40% de pobreza y en definitiva, lo que está en juego es la posibilidad de contar con inversiones y de participar del gran mercado global. Atravesamos momentos cruciales para el futuro y nuestras autoridades deben tener conciencia de eso, y lo mismo los productores. Y a partir de ello, actuar en consecuencia.
Hoy por Hoy 2004/07/29
29 jul 2004 - 05:00 AM