El aumento de la longevidad y la persistente tendencia al envejecimiento poblacional plantea serios desafíos en materia de seguridad social. Esta situación obliga a que el próximo gobierno impulse políticas sociales con criterios de país, alejados del vaivén partidista, cuyo único objetivo sea salvar la Caja de Seguro Social, institución que por sesenta años ha sido saqueada y ultrajada por gobiernos inescrupulosos, que la han llevado al déficit de casi tres mil millones de dólares que hoy la agobia. Los expertos han señalado en innumerables ocasiones que de mantenerse las actuales condiciones económicas y laborales; si el trabajo continúa haciéndose informal e inestable; si sigue decreciendo el porcentaje de la población en edad activa; si continúa la evasión perversa de patronos y si la Caja no arregla la casa por dentro, la situación empeorará. Esto quiere decir que hacen falta políticas públicas de empleo e ingresos que contemplen los requerimientos futuros del sistema de seguridad social. No se trata de un canto de sirena para cansar pues, de no atenderse a tiempo producirá lágrimas y dolor a todos los panameños. Y allí empezará el desastre nacional.
Hoy por Hoy 2004/08/13
13 ago 2004 - 05:00 AM