El gobierno entrante debe, de manera determinante, informar al país cuál es el monto y la composición de la deuda, al igual que los términos, vencimientos, intereses y amortizaciones que tiene pendiente para los próximos años. Asimismo, debe aclarar definitivamente el estado de la deuda flotante, que es lo que el Gobierno le debe a suplidores y contratistas. Y también debe explicar a cada uno de los ciudadanos qué es lo que va a hacer con la actual política fiscal, ya que durante la campaña prometió acabar con la reforma tributaria que pasó la administración Moscoso. Lo cierto es que si de verdad van a hacer un esfuerzo por reestructurar la deuda, es importante que las autoridades entiendan que el tema fiscal está directamente amarrado al problema deficitario de la Caja del Seguro Social y que las finanzas públicas nuevamente serán el problema central del Gobierno Nacional. Esconder esta situación y no hacer nada sería inconsecuente y se estaría jugando con el futuro de los panameños. La realidad obliga a que se evalúe la viabilidad de los aumentos automáticos que anualmente significan más de 100 millones de dólares como consecuencia de leyes especiales. Ya ganaron las elecciones, ahora les toca gobernar, esto significa tomar decisiones difíciles e impopulares, pero necesarias. Hay que sacar al país del hoyo donde nos han colocado cinco años de inacción.
Hoy por Hoy 2004/08/25
25 ago 2004 - 05:00 AM