La lógica elemental era que una vez asumiera el poder, el Presidente de la República y su Ministro de la Presidencia revelaran en qué se gastaron los más de 23 millones de dólares de la partida discrecional en la administración anterior. Lamentablemente este gobierno quiere pasar como el avestruz en este escandaloso caso. Si las autoridades no tienen la información porque la anterior gobernante así lo decidió –por destrucción de facturas o desaparición de documentos– deben decírselo a la población. Si la tiene la Contraloría General de la República, entonces deben exigirle al contralor que la revele. Pero no hacerlo es ponerle un velo a la transparencia con la cual este gobierno se comprometió. Que no ocurra como en el caso de la lista de donantes, que dijeron algo en campaña y ahora hacen otra cosa totalmente contraria. Señor Presidente, cero corrupción es cero corrupción.
Hoy por Hoy 2004/10/10
10 oct 2004 - 05:00 AM