Preocupante es el camino que han tomado las donaciones que hace Taiwan a las naciones con las que aún mantiene relaciones diplomáticas. Lejos de complementar su política exterior con un programa de ayuda económica, esas donaciones se han convertido en un vicioso foco de corrupción de políticos locales. Los recientes escándalos de corrupción en Centroamérica y en Panamá han dejado al descubierto, una vez más, su "política de chequera", una lamentable práctica que permite todo tipo de argucias para influir indebidamente en los allegados al poder. No ha habido recato: desde donaciones encubiertas a campañas políticas, o a las cuentas particulares de los candidatos, hasta su anuencia y complicidad en la utilización de fundaciones privadas que solo sirven como fachadas para el aprovechamiento personal de los recursos donados por el pueblo de aquella isla. ¿Cuánto podrá aguantar esta política? ¿Hasta cuándo creen los regentes de la política exterior taiwanesa que los panameños dejaremos que se siga corrompiendo nuestra clase política para mantener el ya tan cuestionado reconocimiento diplomático de la isla?
Hoy por Hoy 2004/10/17
17 oct 2004 - 05:00 AM