Administrar con responsabilidad la Cosa Pública no es una tarea fácil. Para los gobernantes lo más difícil de superar es, quizás, la tentación de aprovecharse de los dineros públicos y dirigirlos a sus cuentas personales; favorecer a sus amigos para que tomen ventaja de licitaciones y contrataciones o desviar recursos estatales para financiar campañas en las que participan sus partidos políticos. Por fortuna, tres ex gobernantes centroamericanos que han cedido a esas tentaciones están pagando con cárcel su imprudencia. Ese despertar de la Justicia costarricense y la nica debe contagiar al resto de los países latinoamericanos, donde la corrupción se ha enquistado desde hace varios años. Y es que los presidentes son prisioneros de sus hechos y el que ha incumplido con su deber, tiene que responder ante la justicia. En Panamá, los ciudadanos esperan que los últimos dos gobernantes que se gastaron 48.7 millones de dólares y ni siquiera dejaron facturas respondan por sus actos. Es hora de que la justicia panameña emule el comportamiento de Costa Rica y llame a responder a quienes despilfarraron semejante cantidad de dinero.
Hoy por Hoy 2004/11/06
06 nov 2004 - 05:00 AM