La dictadura no comenzó el 11 de octubre de 1968; fue un proceso que se inició con la militarización paulatina de la Guardia Nacional ante la mirada complaciente del pueblo y de la clase política, lo que obligó al país a vivir una de las páginas más negras de su historia. Luego de que se instauró la época democrática, la primera tarea del nuevo gobierno fue la creación de la Fuerza Pública, que fue dividida en cuatro componentes, precisamente para evitar la concentración del poder. Con el paso de los años, el modelo ha sufrido algunas modificaciones y degeneraciones que lentamente lo van alejando de la intención original. Aún persiste dentro de la policía la estructura de mando militar de antaño, órdenes directas emanadas de un comando (directorio) y no de planes elaborados por los propios agentes del orden. Esto aleja mucho a la institución de contar con la estructura administrativa que debe tener un cuerpo policial responsable y moderno. Sin duda hay muchas cosas que reformar en nuestra Fuerza Pública, pero para hacerlo habrá que convocar a todos los panameños, que debemos entender que la seguridad es una responsabilidad colectiva y no un asunto que debe manejarse exclusivamente por los gobernantes y sus asesores, quienes muchas veces actúan alejados del clamor ciudadano.
Hoy por Hoy 2004/11/18
18 nov 2004 - 05:00 AM