En el año 2004 la economía nacional tuvo un crecimiento del 6%, pero con una baja inversión extranjera, un notable deterioro en la ocupación y una creciente inflación reflejada en importantes rubros de consumo. Si bien las consecuencias de la crisis en los precios del crudo y la casi imperceptible devaluación del dólar estadounidense son difíciles de ponderar, está claro que los fundamentos que rigieron las finanzas del gobierno anterior - maquillaje contable, incumplimiento de la ley de responsabilidad fiscal y despilfarro rampante – siguen pesando. No hay duda de que el país presenta retos para dinamizar la economía en el 2005 y debe enfrentar factores externos que lo hacen vulnerable, así como el impacto que tiene en los inversionistas la inseguridad jurídica y la corrupción. Por tanto, a pesar de que el crecimiento de 6% parece positivo, los factores mencionados anteriormente justifican nuestra preocupación por el desenvolvimiento económico del país en el nuevo año.
Hoy por Hoy 2004/12/31
31 dic 2004 - 05:00 AM