La solución al problema de la basura en la ciudad capital es una asignatura pendiente de la que son responsables tanto las autoridades como la misma ciudadanía. La falta de equipos de recolección y un mecanismo efectivo con horarios, y la ausencia de una cultura de limpieza e higiene entre los habitantes dan como resultado que la basura siga acumulándose en las veredas de la ciudad. No se disponen, como existen en otras ciudades del primer mundo, de contenedores para que los vecinos y los comerciantes puedan depositar los desechos sin necesidad de exponerlos a la contemplación y la paciencia públicas. También la regularidad en la recolección es una falencia. Es común que tanto los particulares como los comerciantes depositen los residuos a cualquier hora del día, en ocasiones convirtiendo algunas esquinas en vertederos improvisados. Pero es primaria la competencia de las autoridades municipales en este asunto, pero es lamentable la ineficiencia que se observa en la solución a este problema. No disponen de campañas ejemplarizantes para evitar que malos ciudadanos sigan perjudicando a la comunidad, al tirar la basura por doquier. Aquella campaña de "Si la botas se nota" es todo lo contrario: ¡La basura en las calles se nota, señor alcalde!
Hoy por Hoy 2005/01/11
11 ene 2005 - 05:00 AM