No hay duda de que el Gobierno dispone de los medios necesarios para aprobar el proyecto de reformas fiscales, pero un proyecto de impuestos, impuesto por una mayoría legislativa, no garantiza su viabilidad fiscal porque los obligados a acatarlo harán todo lo posible por evadir sus obligaciones fiscales, con lo cual será escasa la recaudación y tan difícil como costosa. Hay que dar el tiempo necesario para que se discuta a profundidad lo que se pretende, especialmente por la incidencia que tendrá a corto, mediano y largo plazo sobre el patrimonio de los contribuyentes, ya de por sí gravados con un porcentaje muy elevado de lo que se recauda en concepto de impuesto sobre la renta y que, sin duda, también resultarán más gravados aún con la legislación necesaria para darle a la Caja de Seguro Social viabilidad económica y financiera. Después de todo, del mismo cuero salen todas las correas. Señor Presidente, recapacite.
Hoy por Hoy 2005/01/19
19 ene 2005 - 05:00 AM