La meta del gobierno con las nuevas reformas fiscales es recaudar entre 300 millones y 350 millones de dólares al Estado. Pero si se analiza con detenimiento el nivel de morosidad de 120 millones de dólares en el Municipio de Panamá y 70 millones de dólares en el IDAAN, parece entonces innecesarias e inaceptables tales reformas. Antes de proponer ante el país y crear tanta zozobra ciudadana, el gobierno debió revisar minuciosamente las finanzas estatales. Si solo en el Municipio y el IDAAN se adeuda más de la mitad de lo que se quiere ahorrar para el 2006, seguramente habrá otras entidades con similares niveles de morosidad. Peor aún es contratar a una empresa privada para que se encargue de realizar los cobros municipales, porque, como ellos mismos dicen, no tienen el personal técnico ni la infraestructura para realizarlos. Esto pone en tela de duda el tema del ahorro estatal y la eficiencia de los funcionarios. El alcalde y los trabajadores del municipio deben estar capacitados para realizar este tipo de trabajo ya que, al fin de cuentas, fueron quienes permitieron que la mora alcanzara tales proporciones. Una vez más el perjudicado será el pueblo, ante un Estado ineficiente, inmanejable e insaciable.
Hoy por Hoy 2005/01/30
30 ene 2005 - 05:00 AM