Panamá es uno de los países que mayor asignación de recursos destina al sector social. Sin embargo, los servicios públicos no alcanzan a todos los panameños cuya mayoría sigue siendo pobre, y sufre también por carencias en educación, salud, vivienda, caminos y seguridad. Es una tragedia ser pobre, pero es mucho más grave no tener salud, educación ni empleo. Por tanto, no se trata solo de aumentar los ingresos del Gobierno mediante el cobro de nuevos tributos. Lo importante es que se le brinde a la población más y mejores servicios públicos. Desafortunadamente, con la nueva ley fiscal no se explica la forma como se utilizarán los recursos recaudados para que los panameños, aun dentro de su condición de pobre, reciban el mejor beneficio. Siempre es posible recabar más tributos, pero usarlos mejor es imprescindible. Lo censurable es que en vez de aprovecharlos para beneficio de la sociedad, se tengan que malgastar en pagos de condenas al Estado por sospechosas decisiones de algunos funcionarios.
Hoy por Hoy 2005/02/02
02 feb 2005 - 05:00 AM