Con su juramentación como diputada del PARLACEN, la ex presidenta Moscoso queda una vez más retratada de cuerpo entero. Dueña de un doble discurso que ya no debería asombrar a nadie, la ex mandataria no ha tenido la menor vergüenza en ingresar al mismo organismo que en su momento afirmó no debería de existir y condenó como "guarida de ladrones". La ex presidenta tiene demasiadas explicaciones que dar y cuentas por rendir en este país, para ahora refugiarse en los privilegios que como diputada centroamericana pueda tener, o las triquiñuelas jurídicas que su nueva condición le puedan brindar para obstaculizar los procesos que se avecinan. Ya Pérez Balladares se libró de una investigación gravísima gracias a la inmunidad que el PARLACEN le alcanzó, y Moscoso parece ser buena alumna cuando de estos menesteres se trata. Ya es hora de que Panamá termine su participación en un organismo costoso, improductivo y, como la misma Moscoso acertadamente calificó, convertido en cueva de ladrones.
Hoy por Hoy 2005/02/25
25 feb 2005 - 05:00 AM