“Si no deseas enfrentar un problema, nombra una comisión”. ¿Será ese el mensaje enviado por el Ejecutivo al instalar aquella que presentará propuestas sobre el problema de la justicia? El hastío ciudadano contra los magistrados de la Corte –y los reclamos por enfrentar de lleno un problema que no permite más dilación– no ha encontrado en el Ejecutivo mayor liderazgo. Parece que debemos conformarnos con una comisión que rendirá un informe dentro de seis meses. La inocente –o deliberada– demora del problema no lo es todo. Resulta que el propio presidente de la Corte participará en la preparación de un informe para adecentar la institución que él ha contribuido a desacreditar. Llegó a la más alta corporación de justicia recién salido de las entrañas del Gabinete de turno y ha demostrado una docilidad absoluta al poder. Su esposa fue, y sigue siendo, la secretaria personal del antiguo mandatario y ni siquiera ese hecho le ha servido para impedirse en el conocimiento de las frustradas investigaciones del jefe de su cónyuge. ¿Y este señor nos va a decir cómo solucionar los graves problemas de la administración de justicia? Presidente: ¡Parece que se trata de una broma de mal gusto!
Hoy por Hoy 2005/03/11
11 mar 2005 - 05:00 AM