El presidente, Martín Torrijos, ha empeñado su palabra en derogar durante esta legislatura las normas que restringen la libertad de prensa en Panamá. Inspiradas en el autoritarismo del pasado, las denominadas leyes mordaza fueron aplicadas a los medios y a ciudadanos que se atrevieron a desafiar los caprichos del tirano y de sus acólitos serviles. Tras el derrocamiento del régimen castrense, los dos primeros gobiernos elegidos en las urnas hicieron muy poco por derogar, en su totalidad, aquellas disposiciones restrictivas de la libertad consignadas en reglamentos, decretos, leyes y en la propia Constitución. El compromiso adquirido este fin de semana por el presidente Torrijos tiene un antecedente inmediato. Con las últimas reformas a la Carta Política, desapareció aquella facultad de la cual gozaban y abusaban algunos funcionarios de ordenar condenas sin que mediara un juicio previo. Ambos hechos, el compromiso y la derogatoria de la ley de desacato, devuelven la confianza en que Panamá avanza hacia la vigencia plena de la libertad de prensa ‘‘sin restricciones ni amenazas’’. Solo queda pendiente el compromiso gubernamental de impulsar reformas para despenalizar los delitos contra el honor.
Hoy por Hoy 2005/03/14
14 mar 2005 - 05:00 AM