El Órgano Judicial ha sido beneficiario de múltiples aportes, donaciones y estudios que han dado como resultado otra multiplicidad de informes, diagnósticos y recomendaciones. ¿A dónde han ido a parar tantas sugerencias? Han resultado inútiles los intentos por enderezar el torcido rumbo de la justicia, no importa si se trata de esfuerzos nacionales o de ayuda extranjera. Suficiente despilfarro. El diagnóstico ya existe, la ayuda económica fue desperdiciada y la conclusión final no es nueva para el gobierno: la sociedad panameña no confía en los tribunales de justicia y ha censurado con su rechazo la actuación que viene de lo más alto del Órgano Judicial. No se requiere elaborar ni pagar por más estudios para evidenciar lo que el pueblo grita a una voz. Mientras no se renueve por completo la Corte Suprema, seguiremos esquivando el problema y dándole largas con comisiones y estudios que terminarán acumulando polvo en alguna gaveta oficial.
Hoy por Hoy 2005/03/21
21 mar 2005 - 05:00 AM