Ante la crisis económica por la que atraviesan las finanzas estatales, el Gobierno ha pedido un sacrificio general. Para ello, se aprobaron en febrero unas drásticas reformas fiscales. Además, se anuncian esquemas que intentan, con fórmula aún no conocida, endurecer los componentes de la seguridad social. Hasta allí, entendemos. Pero, ¿cómo quedan los privilegios de magistrados y legisladores? La Procuradora, consistente con su discurso, ha propuesto un proyecto que pretende eliminar beneficios adicionales a los jugosos salarios que ya reciben no solo los magistrados sino también jueces y funcionarios del Ministerio Público. La oposición al proyecto no se ha hecho esperar y el propio presidente del Órgano Judicial justifica los privilegios por el arduo trabajo que les corresponde ¿Será que vivimos en el mismo país?, ¿será que no se ha dado cuenta de la percepción de corrupción que se cierne sobre ellos? Que alguien lo despierte del profundo sueño para que de una vez por todas enfrente la realidad y nos libere del descaro de fallos alejados del derecho, la justicia y la moral.
Hoy por Hoy 2005/03/26
26 mar 2005 - 05:00 AM