El presidente Torrijos calienta los motores para cumplir con una elaborada agenda para su próxima visita a Washington, donde su homólogo Bush le ha concedido audiencia para tratar asuntos bilaterales. Meritorio esfuerzo del equipo diplomático y la cancillería. Pero, ¿qué pasa con la agenda doméstica? Silencio. Salvo esporádicas apariciones en inauguraciones, algunos eventos y los consejos consultivos y comunitarios –los cuales no censuramos, pero sí cuestionamos su representatividad en relación con los problemas que reclaman el interés público–, el Presidente parece eludir los graves problemas nacionales ya que no da la cara ni deja ver un liderazgo efectivo. Nada se sabe del proyecto de reformas a la CSS que mantiene al país en suspenso hace meses y debemos conformarnos con las especulaciones que surgen por la falta de presentación de un borrador demasiadas veces aplazado. Seamos serios con un tema que exige el diálogo oportuno, pues compromete el futuro y la tranquilidad social del país.
Hoy por Hoy 2005/04/23
23 abr 2005 - 05:00 AM