El consumo de tabaco es nocivo para la salud. Los tribunales de justicia en varios países están obligando a las tabacaleras a indemnizar a los Estados por los costos que ocasiona una población enferma a causa de la adicción al tabaco. Pese a ello, las políticas de salud pública para abordar el problema siguen siendo ineficaces. Según la Organización Panamericana de la Salud, el tabaco y la exposición al humo de cigarrillos son las principales causas de muertes evitables en el mundo. No han valido ni los impuestos ni los esfuerzos de activistas de la salud ni las regulaciones de Gobierno. El uso del tabaco tiende cada vez a ser mayor, especialmente en los países pobres, donde habita el 84% de los fumadores, que gastan más en tabaco que en comida, educación o atención médica. En Panamá, la lucha contra el mal hábito no se puede detener. El Gobierno debe diseñar políticas para evitar que los adolescentes empiecen a fumar y procurar convencer a las personas que ya tienen el vicio, que dejen de hacerlo. La finalidad es salvar vidas y revertir la dramática cifra de miles de personas que mueren anualmente en nuestro país como consecuencia del tabaquismo.
Hoy por Hoy 2005/05/01
01 may 2005 - 05:00 AM