Discursos emotivos e imágenes para la historia han plagado los actos para conmemorar el final de uno de los episodios más vergonzosos del siglo XX: la Segunda Guerra Mundial. Parecieran eventos para nostálgicos o parte de un capítulo del Canal de la Historia, pero no es así. La guerra es actualidad. El planeta cerró el año 2004 con 25 conflictos armados activos y, en ese año, 44 países enfrentaron crisis humanitarias. ¿Algo que celebrar? Lo más curioso es que algunos de los dirigentes que han conmemorado el final del horror nazi están envueltos en graves conflictos -véase Putin con Chechenia o Bush con Irak y Afganistán-. El aniversario y los fastos de los 60 años del fin de la Segunda Guerra Mundial deberían servir para que la paz vuelva a ser un asunto prioritario, y para lograr que el temor global al terrorismo no nos lleve a una ceguera hegemónica como la que provocó la mayor catástrofe bélica de la historia reciente.
Hoy por Hoy 2005/05/11
11 may 2005 - 05:00 AM