Primero las reformas fiscales, luego las del Seguro Social. Así, el Gobierno ha impuesto una carga tributaria significativa a los panameños que trabajan y producen. Ante este enorme sacrificio, no podemos eludir el cuestionamiento sobre las causas que nos han llevado al oscuro hueco financiero. ¿Cómo queda el derroche, los abusos y malversaciones de fondos que han arruinado las finanzas públicas, incluyendo la Caja de Seguro Social? ¿Qué pasó con las investigaciones, los responsables y las sanciones? Se nos pide ahora pagar por el despilfarro de ayer, mientras la ciudadanía es consciente de que a la cárcel no ha llegado ni un solo ladrón. Si el remedio y los fondos deben salir de los bolsillos y del sacrificio popular, exigimos del Gobierno la entereza de acabar con la impunidad, la corrupción y la opacidad en la gestión pública. Adecentamiento verdadero del sistema judicial y de las instituciones públicas. Y basta de proteger a maleantes y bandidos, algunos incluso cobijados dentro de este mismo gobierno.
Hoy por Hoy 2005/06/02
02 jun 2005 - 05:00 AM