El planeta es la casa común de todos, y los daños que hacemos al medio ambiente no conocen de fronteras ni nacionalidades. El reclamo de los ambientalistas por un mundo en que se suspenda la indiscriminada devastación de bosques y la contaminación de ríos y mares es una voz que debe escucharse. Es imprescindible preservar los recursos naturales en un nivel que permita el aprovechamiento sostenible de los mismos. A cada uno le corresponde cumplir su parte en la preservación. Más del 30% del territorio nacional ha sufrido los embates de la deforestación y hoy día el daño es irreversible. Frente a esta realidad, el país está en una encrucijada: hacer cumplir la ley que protege el medio ambiente o contemplar la destrucción –y extinción– del mismo. Panamá es un punto atractivo, por su rica fauna y flora, para la observación y deleite de la naturaleza. Por eso, esta riqueza debe ser preservada y administrada, para que sea una fuente de vida y de trabajo a largo tiempo.
Hoy por Hoy 2005/06/05
05 jun 2005 - 05:00 AM