Hoy por Hoy 2005/06/16

La huelga de maestros y profesores tiene un efecto gravísimo sobre los más inocentes y necesitados. Se ha hecho un llamado para reiniciar las clases en los centros oficiales cerrados por el paro.

Esa medida evidentemente busca restaurar la normalidad del año académico de la niñez y juventud panameñas, pues el daño que ya se ha causado –aún reversible- amenaza con trastocar el bien más sensible para el crecimiento social: la formación de las generaciones futuras, que ya de por sí sufren las consecuencias de una bajísima calidad en la enseñanza.

Los hijos de los panameños más humildes son precisamente los afectados con la paralización y cierre de las escuelas oficiales. Aquellos que dependen de la instrucción pública para garantizar una mejor alborada son tristemente los que hoy, por posiciones intransigentes y hasta ahora irreconciliables, están comprometiendo el porvenir de quienes más lo precisan.

Última Hora

  • 05:59 El fútbol está en otra parte Leer más
  • 05:06 El Gobierno convertirá rellenos en fincas estatales en Amador Leer más
  • 05:05 Sabrina Sin Censura: Cuentos monárquicos  Leer más
  • 05:04 Estafas por $200 mil: Así operaba la red criminal que vendía propiedades por Facebook Leer más
  • 05:03 Teatro con propósito: ‘Indetectable’ lleva a escena los mitos y prejuicios sobre el VIH Leer más
  • 05:03 Muertes de 19 niños Ngäbe-Buglé exponen fallas de Panamá y Costa Rica en la protección de trabajadores migrantes  Leer más
  • 05:03 Panamá acumula $61,526.8 millones en deuda pública  Leer más
  • 05:02 Hoy por hoy: Las dos llaves del poder en la Asamblea Leer más
  • 05:02 ‘Está contaminando el pozo’: la frase que desató una denuncia en el Coneaupa Leer más
  • 05:01 Lanzan nueva edición de los Juegos Intercolegiales de Meduca Leer más