Hoy por Hoy 2005/09/02

El embajador de Estados Unidos ante la ONU, el polémico John Bolton, está presionando a sus colegas en la Asamblea General para modificar el proyecto de reforma de la institución que se debatirá en la cumbre de jefes de Estado del 14 de septiembre.

Washington no quiere ni un solo compromiso más que tenga que ver con desarrollo ni con lucha contra el cambio climático. Pretende que Naciones Unidas se centre en la lucha contra el terrorismo y las armas de destrucción masiva.

La reforma de la ONU no será reforma si los países poderosos siguen imponiendo sus intereses. Las naciones no se sentirán unidas mientras los poderes de veto sean propiedad privada y las resoluciones de la ONU, un arma caprichosa o letras escritas en función de los intereses de unos pocos.

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