Hoy por Hoy 2005/09/05

La ignominia de Mireya Moscoso y Joaquín Jacome, de exonerar del pago a Panama Ports Company (PPC) por el uso de los puertos, representa uno de los legados más oscuros de aquella administración. La licitación internacional para administrar Balboa y Cristóbal la ganó PPC porque ofertó más que otros. Años después, y de un plumazo, presidenta y ministro se la dieron gratis.

Desde ese día, Panamá ha dejado de percibir más de 100 millones de dólares. Es el equivalente a un tercer puente sobre el Canal. Con ese dinero el paíshabría podido terminar una autopista entre Panamá y Colón, o hubiéramos podido construir cuatro hospitales completos o financiar el nuevo sistema de transporte público que merece la ciudad capital. Mientras el silencio de la Corte Suprema sobre lo actuado por Moscoso -gracias a un laberinto de demandas e intereses- le ahorra a PPC unos 80 mil dólares diarios, el Gobierno debe hoy sentarse nuevamente a la mesa a "negociar" un pago justo por los bienes que gratuitamente aprovecha la multinacional. ¡Exigimos firmeza y transparencia a las autoridades! .

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