Noriega en la calle es la herida que no necesita Panamá. El dictador va a salir libre en septiembre de 2007 en Estados Unidos, pero debe pagar todavía por los delitos y el daño histórico que provocó a todos los panameños y panameñas. La Prensa conoce de cerca quién es y cómo hace las cosasNoriega.
Como muchos ciudadanos, fuimos víctimas de su accionar y aplaudimos su reclusión. Cuando el preso Noriega abandone la prisión estadounidense tendrá 67 años, y será un hombre entero con energía para seguir haciendo daño, y con millones a buen recaudo. Hay que estar preparados.
El Estado debe hacer pagar a este individuo sus delitos, y los ciudadanos, por jóvenes que sean, no deben olvidar las tropelías, violaciones a derechos humanos, masacres y arbitrariedades de quien perfeccionó la triste noche de la dictadura. La próxima semana se cumple el aniversario del asesinato de Hugo Spadafora para recordarnos el rostro del asesino. Para que el paso del tiempo no impida que la justicia panameña se cumpla.