La visita. Todo un país pendiente de una visita que no es cualquiera. Cuando un presidente de Estados Unidos llega a Latinoamérica las posiciones se radicalizan y los protagonistas locales se aprestan a formar filas en la línea de los lobistas, los revoltosos o los indiferentes. Pero todo el mundo toma partido. Hoy, George W. Bush realiza su minigira a Panamá con una agenda en la que los actos turístico-diplomáticos predominan sobre las reuniones de trabajo bilaterales. Sin embargo, no se puede minimizar el hecho de que su periplo por Latinoamérica sólo incluya tres países y que Panamá esté en la lista. Ahora, el éxito no es estar en la selección sino en tener la oportunidad de salir al campo y batear. El gobierno del PRD ha pasado de estar en las gradas insultando al contrario a jugar el partido en grandes ligas. ¿Podremos batear en el tema de los polígonos, o en el de las indemnizaciones, o en el del prometido TLC? La respuesta debe ser local.
Hoy por Hoy 2005/11/07
07 nov 2005 - 05:00 AM