El turno le corresponde a la PTJ. Una vez se conozcan los pormenores de las auditorías ordenadas por el Ministerio Público, la ciudadanía tendrá al fin un reporte de rendición de cuentas tan necesario cuando se administra la cosa pública.
Esperaremos entonces la divulgación de los resultados y las debidas consecuencias. A ver si otras dependencias públicas se suman y comienzan a dar detalles de gestión y, principalmente, informan al país sobre el uso de los fondos públicos asignados, de manera que todos seamos conocedores y podamos fiscalizar el destino final de nuestros aportes a las arcas estatales.