La corrupción no solo carcome el sistema social y político del país, sino que tiene un costo económico que también sale de nuestro bolsillo. Cifras de Transparencia Internacional revelan que la corrupción le cuesta a cada panameño poco más de dos balboas diariamente. Este anuncio intenta ponerle valor a un tema en esencia poco tangible, ya que constantemente el beneficiado logra salir bien librado con su botín producto de la corrupción. Ahora podemos espetarle a los corruptos que el daño ha sido contabilizado e impacta a cada uno de nosotros y a todos como sociedad. No podemos seguir fingiendo cuando el dinero que nos cuesta la corrupción aliviaría a más de medio millón de panameños que tienen menos de un balboa para comer cada día, considerando nuestro 17% de pobreza extrema. Ese dinero no entra al país para beneficio de los panameños, se queda en las billeteras de los avivatos, lejos de la realidad social y las carencias colectivas.
Hoy por Hoy 2005/12/14
14 dic 2005 - 05:00 AM