En esta época del año las calles se congestionan aun después de las horas pico, los horarios se extienden, y en los almacenes y centros comerciales el hormigueo incesante de los consumidores mantiene las luces de la ciudad encendidas hasta altas horas de la noche. El dinero parece fluir pues la quincena se junta con el XIII mes y así mismo aumenta la tentación de gastar, a veces más allá de lo que el presupuesto resiste. Seamos responsables a la hora de disponer pues una vez pasadas las celebraciones de fin de año, la realidad y las deudas estarán allí esperándonos con crudeza y sin perdón. Que realmente el gozo de regalar y comprar no signifique después penuria y necesidad. Sensatez y prudencia para que el resultado del esfuerzo y el trabajo de todo un año no se esfume en un breve suspiro festivo.
Hoy por Hoy 2005/12/18
18 dic 2005 - 05:00 AM