¿Se resuelve el problema de las alzas tarifarias con una política de los subsidios estatales? No nos engañemos, el dinero que sale de un lado afecta indefectiblemente otro renglón de la gestión social; y, en el caso de los subsidios, meramente facilita una coyuntura, pero, al final, si vemos con luces largas, esos dineros salen del bolsillo de todos los panameños y van a pagar un aumento que responde a un beneficio particular producto de una contratación legal que en su momento fue el resultado de decisiones políticas.
Que si fue conveniente o no, la respuesta obedece directamente al objetivo político perseguido al momento de la privatización… hoy día, evidentemente el costo de esas medidas pesa sobre los hombros de cada uno de los más de 3 millones de habitantes.
El respeto legal y legítimo a la seguridad jurídica nos impide atacar los términos definidos, pero ello no puede llegar al extremo de perjudicar la colectividad. Entonces, ¿qué hacer? Políticas definidas sumadas a alternativas viables que resuelvan a largo plazo el problema energético del país y no parches que cambian cada 5 años.