Hoy por Hoy 2006/04/14

La muerte de Jesús es una oportunidad para reflexionar sobre el rumbo de la vida. El papa Benedicto XVI indicó en su homilía de la Misa del Crisma, que el mundo “con su activismo frenético pierde con frecuencia el rumbo”.

Como quiera que el mundo somos todos los seres humanos que lo habitamos, somos nosotros los que debemos cavilar para evitar perder el rumbo correcto. Sea cual fuere la religión que se profese, estos días invitan a retomar los compromisos con la vida, a reforzar los lazos de solidaridad con los excluidos, a estrechar la relación de respeto con los seres queridos e, incluso, con los peores enemigos, a entender que los seres humanos podemos convivir en este planeta sin importar las diferencias...

Lo mejor del mensaje de Jesús es que pone en el plano individual la obligación y la responsabilidad de ser buenos ciudadanos, buenos seres humanos. La decisión es personal, de cada uno, pero las consecuencias repercuten en todos como sociedad.

Última Hora

  • 05:02 El Valle de Antón: la memoria como ruta Leer más
  • 05:01 Agua: el corazón de los servicios públicos Leer más
  • 05:01 Bono permanente de $50 para jubilados de la CSS: quiénes lo cobrarán en agosto  Leer más
  • 05:00 Santa Librada: cuando la fe se convierte en identidad de un pueblo Leer más
  • 05:00 Así funciona el examen de certificación básica en medicina para nuevos médicos Leer más
  • 05:00 Anestesiólogos denuncian falta de insumos en el Complejo y Ciudad de la Salud Leer más
  • 05:00 Corte alega que juez no violó garantías fundamentales de Martinelli durante juicio Odebrecht Leer más
  • 05:00 Mercado de valores de Panamá gana dinamismo y anticipa un segundo semestre activo Leer más
  • 05:00 Asamblea adjudica tres contratos directos por más de medio millón de dólares para reparar edificios Leer más
  • 05:00 Estado rescinde contrato a Naos Harbour Island en Amador Leer más