El camino hacia el desarrollo está pavimentado de generosidad. Solo con el entendimiento general de que los beneficios económicos deben llegar a todoslos actores del mercado, se puede lograr una sociedad más equilibrada, más razonable.
El hecho de que el 65% de los trabajadores panameños gane menos de 400 dólares, explica el porqué de este clima de desgano social que se siente a veces en el país. Es difícil imaginar cómo una persona con familia puede alimentar y satisfacer las necesidades básicas de entretenimiento y acceso al conocimiento de los suyos.
Es fácil visualizar el caldo de cultivo que se alimenta para juega vivos cotidianos, desesperanzas permanentes y agresividades varias. Por eso el desarrollo solo es posible desde la generosidad y un ejemplo claro de lo que no debería ser ocurre en el sector turístico donde, según el informe de la Contraloría, aumenta significativamente el empleo pero con ingresos que solo provocan ganas de llorar. Tenemos la oportunidad de que nuestra ágil economía mejore la calidad de vida de todos. No la desaprovechemos.