Nadie discute la importancia de contar con el suministro diario, confiable y suficiente de agua potable para satisfacer las necesidades cotidianas y comunes de la población. Pero nos enfrentamos a otra realidad que, silente, se convierte en la rutina de una buena parte de panameños que no experimentan la comodidad de abrir el grifo y punto. Muy por el contrario, labores ordinarias, y en esencia sencillas, se tornan titánicas y agotadoras si cuando para tomar un baño hace falta previamente extraer de un pozo y levantar en peso un tanque de 5 galones de agua –nada potable– y procurar que alcance para la tarea de limpieza personal, entre otras. La estrategia de desarrollo integral debe ser agresiva en estos temas prioritarios: acueductos para áreas marginales –y muchas otras no tan al margen, pero con similar carencia–, ello impacta directamente en los índices de salud y en la calidad de vida de los ciudadanos.
Hoy por Hoy 2006/05/14
14 may 2006 - 05:00 AM