Hoy por Hoy 2006/05/16

Hay costumbres que no deben convertirse en tradiciones. Y este juego de anunciar paros en la calle para forzar acuerdos en las mesas de negociación empieza a ser agotador para la población.

Primero fueron los transportistas, que con su enésimo amago de paro lograron lo que querían: nueva prórroga al subsidio del combustible y un Ejecutivo dispuesto a ceder en una época en la que lo que menos quiere son disturbios que empañen el debate sobre la ampliación del Canal.

Ahora, son los obreros de la construcción que tratan de forzar una negociación privada sobre condiciones laborales a punta de amenazar con un paro que parece más probable que el siempre dudoso de los transportistas. No se puede instalar esta costumbre en la cultura de negociación del país.

El buen ejemplo que se dio en la mesa del salario mínimo debería propagarse para evitar la incertidumbre, las amenazas y, lo que es peor, que el resto de los ciudadanos tengamos que sufrir las consecuencias de huelgas o disturbios.

Última Hora

  • 14:34 Las finales de los Mundiales más vistas de la historia Leer más
  • 14:28 Los récords que están en juego en la final del Mundial 2026 Leer más
  • 14:22 Miambiente monitorea cocodrilos en la ciudad de Panamá: estas son las zonas Leer más
  • 13:55 Apede advierte sobre retroceso democrático y trabas que frenan la competitividad de Panamá Leer más
  • 13:27 Ifarhu: entrega de nuevas tarjetas y pago del PASE-U este 21 de julio en Coclé Leer más
  • 13:14 Cámara de Comercio exige desmontar redes y sancionar a los responsables del fraude en la DGI  Leer más
  • 12:15 Teatros de ópera de la Amazonía brasileña aspiran a convertirse en Patrimonio Mundial Leer más
  • 11:30 3 virtudes que hacen temible a España de cara a la final del Mundial (y 2 debilidades que Argentina puede explotar) Leer más
  • 10:50 Harry Kane respalda a Tuchel y lo define como ‘uno de los mejores entrenadores del mundo’ Leer más
  • 05:05 ‘La educación meramente teórica mata la curiosidad de los niños’: Nadia De León Leer más