Hoy por Hoy 2006/07/01

Panamá se enfrenta a un reto de grandes proporciones: aprovechar el interés de inversionistas nacionales y extranjeros que ven al país como un paraíso para turistas y retirados sin provocar daños irreversibles a nuestro patrimonio ambiental y a nuestro clima social.

Hasta el momento hemos perdido la materia, porque en la mayoría de las provincias se está vendiendo la tierra sin control y sin ningún método que regule su uso dentro de un plan de desarrollo sustentable e integral.

Quizá el lugar donde más clara se presenta esta situación es el archipiélago de Bocas del Toro, donde el metro cuadrado vale demasiado y el desarrollo es una quimera que ningún gobierno ha planificado.

El Ejecutivo debe tomar cartas en el asunto y evitar que la terrible huella de los especuladores crezca más. Todas las inversiones con sentido son bienvenidas, pero siempre hay el riesgo de que algunos se centren en el beneficio rápido sin reparar en las consecuencias.

Última Hora

  • 05:05 ‘La educación meramente teórica mata la curiosidad de los niños’: Nadia De León Leer más
  • 05:05 La tragedia de los niños panameños que mueren entre los cafetales de Costa Rica  Leer más
  • 05:03 Nuevo rector de la Universidad de Panamá prioriza infraestructura, inteligencia artificial y mayor presupuesto Leer más
  • 05:03 Ifarhu: entrega de nuevas tarjetas y pago del PASE-U este 21 de julio en Coclé Leer más
  • 05:02 Argentina-España: la final que el fútbol escribió para Messi Leer más
  • 05:02 Los microplásticos, ¿un nuevo factor de riesgo para el corazón? Leer más
  • 05:02 Reglas claras serán clave para el futuro del almacenamiento de energía en Panamá Leer más
  • 05:00 Fiebre mundialista en Nueva York: locales abarrotados y fiesta en las calles ante la final Leer más
  • 05:00 El crédito fiscal como instrumento para invertir en el futuro, no para reducir impuestos Leer más
  • 05:00 Warren Spahn, el legendario serpentinero que marcó una era  Leer más