Panamá no es ajena a la terrible tendencia que muestran las estadísticas: los desastres naturales vienen aumentado de manera significativa en los últimos años en los países en vías de desarrollo. Por eso ante la inminencia de más tragedias, llevar frazadas, colchones o alimentos a los damnificados no puede ser mostrado como la gran acción de eficacia por parte de un gobierno. La verdadera labor estatal tiene que estar en solucionar los problemas de fondo: primero, luchar de manera decidida en la eliminación de la pobreza, toda vez que hay una relación directa entre áreas deprimidas y desastres naturales; y segundo, diseñar y gestionar en forma eficiente planes de prevención y control para las numerosas zonas en riesgo, paralelo a programas continuos de educación ambiental a la población. Sin atacar las causas estructurales, todo lo demás será simples paños de agua tibia, esfuerzos que se irán arrastrados por el próximo vendaval.
Hoy por Hoy 2006/08/06
06 ago 2006 - 05:00 AM