Hoy por Hoy 2006/08/13

La franja costera es uno de esos patrimonios públicos a los que no se puede ni se debe renunciar. Las servidumbres y el libre acceso a nuestras playas son caminos que, más allá de lo físico, hablan simbólicamente de la soberanía y el control sobre el territorio. Hemos asistido últimamente a muchos episodios en que comunidades locales han protestado por el intento de ponerle vallas al mar de propietarios que confunden su terreno con el océano. El tema, que puede parecer menor, es de suma importancia porque tiene que ver con el ordenamiento territorial, con el cumplimiento de las leyes y, en el fondo, con el infinito juega vivo de aquellos que tienen los recursos y el descaro para tomarse la costa. Ocurre en el Pacífico, se está viendo en las islas, es un hecho en costa arriba de Colón, y se está convirtiendo en un problema grave en Bocas del Toro. El Estado y sus mecanismos de control deben tomar cartas y restituir a los panameños lo que debe ser público. El concepto de playa privada es, ante todo, inconstitucional.

Última Hora

  • 21:29 Tras décadas de historia, el antiguo Palacio de Justicia de San Felipe será restaurado Leer más
  • 20:54 Bukayo Saka firma su doblete en la goleada de Inglaterra Leer más
  • 20:49 ¿Habrá suficiente arroz? Productores aseguran que sí, pese a El Niño Leer más
  • 20:27 Candelo y Cortés liderarán la delegación de Panamá en Santo Domingo 2026 Leer más
  • 20:12 Anuncian puntos de ventas de las Agroferias para el lunes 20 y martes 21 de julio Leer más
  • 19:29 Scaloni y las cábalas: de las zapatillas contra Arabia a la final de su segundo Mundial Leer más
  • 19:21 De la Fuente revela el consejo de Del Bosque antes del duelo por el título Leer más
  • 18:54 Una final de pronóstico reservado Leer más
  • 18:20 Modelo de gestión, visión estratégica y diversificación: los retos del Estado con Petroterminal Leer más
  • 18:09 Guerrero, Modelo y Murillo buscan avanzar en la Europa League Leer más