No hay que volverse locos con el síndrome de origen desconocido con el que luchan los especialistas, pero ni los medios ni las autoridades están ayudando mucho a generar un ambiente de serenidad.
Los medios de comunicación debemos entender que esto no es un suceso, que no puede ser tratado a la ligera, utilizando las palabras –bacteria, virus, pánico– como si su uso no tuviera repercusiones. Pero las autoridades del Minsa tampoco están ayudando.
Las diversas versiones que en menos de 24 horas proporcionó el ministro de Salud, con cambios radicales en la cifra de muertes, con afirmaciones cuestionables sobre el carácter no contagioso del síndrome... Los panameños y panameñas merecemos ser tratados como adultos responsables, que necesitamos y exigimos información oportuna y veraz. El Minsa no tiene la culpa de lo que está pasando, pero sí tiene la responsabilidad de gestionar esta crisis de manera responsable y transparente.