Hoy por Hoy 2006/11/14

El camino al primer mundo debería estar pavimentado de transparencia, independencia de poderes y confianza en las instituciones. Una vez más, la Corte Suprema de Justicia nos desilusiona y nos preocupa al gastar su cupo en el Tribunal Electoral (TE) nombrando a un magistrado con conocidos y contundentes vínculos con el PRD.

En vez de dar el ejemplo -el único de los tres órganos que es, en teoría, apolítico y técnico- con una persona de clara trayectoria de independencia e integridad, la Corte optó por esa mezcla de jurista-político que tanto daño le ha hecho ya a la credibilidad de las instituciones jurídicas. Ojalá nos equivoquemos, pero la señal es de mal agüero.

Es difícil creer ahora que el Ejecutivo y el Legislativo, que tienen en sus manos los otros nombramientos, vayan a tomar distancia y a optar por ciudadanos independientes. Resulta agotador comprobar como el desarrollo político del país va a una velocidad muy diferente al desarrollo económico o social, que parece contar con una sociedad civil mucho más madura que sus políticos y magistrados.

Última Hora

  • 13:12 Quiénes ganaron y quiénes perdieron dinero con el Mundial 2026 Leer más
  • 13:03 Ucrania provoca el caos en regiones rusas con ataques a almacenes de comercio electrónico Leer más
  • 11:00 Tribus: El poder de pertenecer Leer más
  • 05:00 Ifarhu admite que el 86% del presupuesto de becas de 2026 se utilizará en compromisos adquiridos Leer más
  • 05:00 El agua como eje del desarrollo territorial de Panamá Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: Los nuevos ‘deepfakes’, las viejas mañas Leer más
  • 05:00 Sábado Picante: elemental, señor Ábrego Leer más
  • 05:00 Diez hechos sorprendentes de las finales de la Copa del Mundo Leer más
  • 05:00 Un práctico del Canal de Panamá reconstruye en miniatura la epopeya de su construcción Leer más
  • 05:00 ‘Crecer en un mundo de gigantes’: las personas que viven con síndrome de Laron en Ecuador Leer más