Hoy por Hoy 2006/12/03

La manzana se pudrió frente a las cámaras de televisión y el único efecto positivo fue que todo un país decidió atajar ese proceso degenerativo. Ya hay un proyecto de ley para modernizar el transporte público, o al menos para reducir sus instintos asesinos. Ahora hay dos retos. El primero, vencer las resistencias de una Asamblea acostumbrada al secretismo y a defender intereses particulares de algunos honorables. Hay que recordar que varios de los señores feudales del transporte se sientan en curules de elección popular. El segundo, garantizar que el Ejecutivo no ceda ante los transportistas. Lo que está en discusión es la salvaguarda de derechos ciudadanos fundamentales. Si el Gobierno se planta y demuestra su solidez, contará con el respaldo de la sociedad civil, de los medios de comunicación y de un amplio espectro político. Si retrocede ante quienes han mostrado con creces su irresponsabilidad, confirmará los temores de los más pesimistas: que tras la tormenta todo se pacta.

Última Hora

  • 13:03 Ucrania provoca el caos en regiones rusas con ataques a almacenes de comercio electrónico Leer más
  • 11:00 Tribus: El poder de pertenecer Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: Los nuevos ‘deepfakes’, las viejas mañas Leer más
  • 05:00 El agua como eje del desarrollo territorial de Panamá Leer más
  • 05:00 Ifarhu admite que el 86% del presupuesto de becas de 2026 se utilizará en compromisos adquiridos Leer más
  • 05:00 Sábado Picante: elemental, señor Ábrego Leer más
  • 05:00 Diez hechos sorprendentes de las finales de la Copa del Mundo Leer más
  • 05:00 Operación Pandora: este es el asesor vinculado al manejo de $23 millones Leer más
  • 05:00 Un práctico del Canal de Panamá reconstruye en miniatura la epopeya de su construcción Leer más
  • 05:00 ‘Crecer en un mundo de gigantes’: las personas que viven con síndrome de Laron en Ecuador Leer más