Hoy por Hoy 2006/12/06

Las mancuernas en nuestra democracia son paradójicas. Se trata de una especie de embudo donde, al principio, todo parece amplio y posible y donde, al final, casi todo termina en un pequeño tubo. Así está ocurriendo con el asunto del transporte público.

Los dueños de ese sector irresponsable y negligente hablan con los honorables diputados como representantes del poder popular para forzar al Gobierno a amoldar la Ley 14 a sus intereses. Y resulta que esos honorables son ellos mismos. Tres de los siete miembros de la Comisión de Transporte de la Asamblea son transportistas y este no es el único caso, ya que las curules están en manos de profesionales en legislar para su propio beneficio (ganaderos, médicos, transportistas...).

El tubo de la Asamblea, entonces, va a adulterar la voluntad popular -que reclama cambios profundos en la ley - para desvirtuar la reforma. Esta vez, el Ejecutivo no puede dudar, no puede pestañear siquiera. Los ciudadanos no estamos dispuestos a aceptar paños tibios ni reformas cosméticas. Será mejor que el Gobierno lo entienda por el bien del país y por el futuro político de quienes lo conforman.

Última Hora

  • 13:03 Ucrania provoca el caos en regiones rusas con ataques a almacenes de comercio electrónico Leer más
  • 11:00 Tribus: El poder de pertenecer Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: Los nuevos ‘deepfakes’, las viejas mañas Leer más
  • 05:00 El agua como eje del desarrollo territorial de Panamá Leer más
  • 05:00 Ifarhu admite que el 86% del presupuesto de becas de 2026 se utilizará en compromisos adquiridos Leer más
  • 05:00 Sábado Picante: elemental, señor Ábrego Leer más
  • 05:00 Diez hechos sorprendentes de las finales de la Copa del Mundo Leer más
  • 05:00 Operación Pandora: este es el asesor vinculado al manejo de $23 millones Leer más
  • 05:00 Un práctico del Canal de Panamá reconstruye en miniatura la epopeya de su construcción Leer más
  • 05:00 ‘Crecer en un mundo de gigantes’: las personas que viven con síndrome de Laron en Ecuador Leer más