¿Sabrán algunos diputados lo que significa un conflicto de intereses? Casi nadie confiaba en que la Comisión de Transporte de la Asamblea Nacional mirara con buenos ojos la reforma de la Ley 14, que trata de poner orden donde reina el feudalismo. Pero la sospecha se ha convertido en pesadilla al comprobar que no solo son los tres diputados/comisionados transportistas los que se constituyen en trabas, sino que sus compañeros de contubernio han cerrado filas en pro de intereses particulares en perjuicio de los usuarios del transporte.
Es lamentable que nos merezcamos esta Asamblea tribal donde el pueblo no solo no está representado, sino que es agredido día tras día. Los ciudadanos no estamos dispuestos a permitirle a los diputados que pasen por encima del interés de las mayorías.
O es que acaso habrá que cambiar el nombre a la institución y referirnos, a partir de ahora, a la Asamblea Particular: una reunión de seres con agendas ocultas que fingen servir a Panamá, pero solo cuidan su pequeña parcela de poder económico. ¿Alguno de los demás honorables tendrá el honor de denunciar ese funcionamiento endogámico?